Friday, 25 May 2007

La Invención del dulce de leche

Una de las cosas que posiblemente haría si los videojuegos no existiesen sería averiguar el origen del dulce de leche. No voy a hacer trampa ni a documentarme (qué es lo mismo), me atendré a los pocos datos que tengo e inventaré el resto. Esta es lo que sucedió

Versión criolla (o verdadera):


La madre de San Martín, que vivía en Remedios de Escalada, en una casa con azotea, estaba calentando leche para todo el barrio, tal era la costumbre de la época. En eso estaba cuando la vecina de enfrente, Eulogia Lautaro, le gritó: ¡Salga madre del libertador, que vienen los ingleses!. La madre de San Martín, que para abreviar la llamaremos "pepa", le dijó: ¡Callate tarada, a los ingleses ya los rajamos!, a ver abombada ¿Qué pinta tienen estos?. Eulogia gritó: ¡Tienen una sola ceja y vienen bebiendo vino en bota!. Idiota -replicó pepa- esos son los gallegos, los godos. Pará, que agarro la lanza y el escudo hoplítico y salgo.
La madre del "cruzador de cordilleras" salió como un trueno, olvidando la leche en el fuego y cerrando la puerta con tanta violencia, que desde la alacena, que estaba situada justamente sobre la olla en ebullición, cayeron simultanemente, a causa de la fuerte vibración, 1 kilo de azucar, medio litro de jarabe de glucosa y un poco de vainillín. Tres minutos despues un pájaro criollo o paloma entró por la ventana abierta y se posó sobre el cucharón que Pepa estaba usando para revolver la leche. El vapor que emanaba de la leche hirviendo molestaba al palomo, que por pachorra no echaba a volar, pero sí se balanceaba suavemente para evitar quemaduras de segundo grado en su plumaje. Este balanceo hacía que el cucharón se mueva circularmente. Así estuvo el palomo durante 79 minutos; hay quien dice que por este hecho se forjó la frase "más boludo que las palomas". Cuando volvió Pepa, con la cabeza de un gallego clavada en la lanza, el palomo echo a volar y Pepa se encontró con la burbujeante pasta deliciosa, que convidó a todos los vecinos del barrio, incluidos los negros, mulatos y zambos. Todos estaban tan contentos con el nuevo alimento que decidieron esa misma tarde abolir la encomienda, la mita y el yanaconazgo.
Fin.


Versión apócrifa (o chilena):

Luego de libertar chile se encontraron O´Higging y San Martín a tomar unas cañas en un bar de Santiago. San Martín, con tono fanfarrón comentó:
- Che, que pena que toda la gloria sea mia y vos quedés como un segundón.
- La gloria será tuya -respondió O´Higgins- pero nosotros tenemos el "manjar".
- ¿Lo qué? -preguntó consternado el general.
- Esto- dijó o´Higgings, mientras sacaba un frasco tapado de debajo de su axila- Pruébalo, lo preparó mi vieja.
Cuando San Matín probó el nuevo "manjar" comprendió que toda su gloria sería nada ante este jarabe desconocido; perecerían las legiones y todo sería del olvido: él mismo, su burro y su proeza desaparecerían, pero el "manjar" sería eterno. Tenía que ser suyo.
Con un rapido movimiento le estampó el vaso de caña en el marote al chileno y salió corriendo con el frasco.
Ya en Buenos Aires le dió el frasco a su madre diciéndole: Averiguá de que esta hecho esto y patentalo, la gloria de la nación depende de eso.
Lo demás ya se sabe y es historia.
Fin.

1 comment:

némesis said...

Es buenísimo, buenísimo!!